Silos de Almacenamiento Industrial

Falco Latinoamericana diseña, calcula y fabrica silos industriales de flujo másico y almacenamiento a gran escala. Nuestras soluciones están diseñadas para la conservación óptima de materias primas e insumos en las industrias alimentaria, química, farmacéutica y cosmética en toda la región.

Soluciones de Almacenamiento Vertical con Integridad Estructural Garantizada

El almacenamiento masivo requiere un análisis riguroso de las propiedades dinámicas del producto, como la densidad aparente, el ángulo de reposo y la fluidez. En Falco, desarrollamos silos de almacenamiento vertical optimizados bajo normativas internacionales de seguridad y diseño mecánico. Minimizamos el riesgo de segregación, compactación y zonas muertas de flujo, asegurando una descarga homogénea, segura y eficiente que protege el valor de sus inventarios de materia prima.

Ventajas de Ingeniería en los Silos Industriales Falco

Geometrías de Descarga Optimizadas

Diseñamos fondos cónicos, planos o con transiciones específicas (como tolvas con ángulos calculados) para prevenir fallas de flujo comunes como el "efecto chimenea" (rat-holing) o el puenteo de sólidos.

Diseño Sanitario e Higiénico Superior

Interiores con soldaduras pulidas a grado espejo y acabados continuos libres de grietas, ideales para cumplir con las normativas internacionales de FDA y COFEPRIS en aplicaciones alimentarias y farmacéuticas.

Aislamiento Térmico y Sistemas de Camisa

Disponibilidad de sistemas de chaqueta de calentamiento o enfriamiento, con aislamiento de poliuretano inyectado de alta densidad cubierto con lámina protectora de acero inoxidable para control estricto de temperatura.

Estructuras de Soporte Altamente Seguras

Sistemas de anclaje, faldones continuos o soportes de piernas estructurales calculados mecánicamente para resistir cargas dinámicas, vientos severos y eventos sísmicos según la zona geográfica de instalación.

Metalurgia de Precisión e Instrumentación Integrada

Fabricamos nuestros equipos utilizando acero inoxidable grados 304, 304L, 316 y 316L. Cada silo está preparado para la integración nativa de sistemas avanzados de instrumentación industrial: celdas de carga para pesaje en tiempo real, sensores de nivel continuos (radar, ultrasónicos o capacitivos), sistemas de venteo con filtros colectores de polvo, válvulas de alivio de presión/vacío y compuertas de inspección con sellado hermético.

Normas ASME y API tanques

Aplicaciones en Procesos Industriales de Gran Escala

  • Almacenamiento Sanitario de Ingredientes y Alimentos

    Silos dedicados a la conservación de polvos y líquidos alimentarios como leche, jugos, harinas, azúcar, almidón y aceites. El pulido interior de alta especificación evita la proliferación bacteriana y facilita los ciclos automáticos de limpieza CIP (Clean-In-Place).

  • Recepción de Materias Primas Químicas y Plásticos

    Sistemas robustos para el acopio de resinas, polímeros en pellets, aditivos químicos y fluidos corrosivos. Diseñados con espesores de placa y recubrimientos protectores calculados para mitigar el desgaste por abrasión y corrosión química severa.

  • Integración en Sistemas de Transporte Neumático y Mecánico

    Nuestros silos actúan como el núcleo de sistemas automatizados de transferencia de materiales. Se acoplan de forma exacta con dosificadores de tornillo (sinfines), válvulas rotativas de descarga, fondos vibratorios y líneas de transporte neumático por fase densa o diluida.

Tipos de Silos Industriales

Son estructuras cilíndricas, altas y generalmente fabricadas en acero inoxidable. Aprovechan muy bien el espacio vertical, ofrecen gran capacidad y permiten una descarga eficiente por gravedad. Su instalación requiere una cimentación sólida. Se usan para almacenar granos, cemento, minerales y productos a granel en múltiples industrias.

Son silos robustos, duraderos y resistentes a la corrosión (especialmente en acero inoxidable). Se limpian fácilmente y son adecuados para aplicaciones industriales exigentes. Su costo es más alto, pero ofrecen larga vida útil. Son comunes en las industrias química, alimentaria, farmacéutica y de materiales.